lunes, 9 de noviembre de 2015


Nacimiento del Banco de Victoria, S.A.
1954-1985


Los antecedentes del Banco de Victoria, S.A., se inician en el año de 1949, cuando un grupo de victorenses, interesados en que operara en esta ciudad una institución de crédito  con  capital regional, acogen con entusiasmo la apertura  de una Sucursal del Banco de Matamoros, S.A., suscribiendo la mayor parte del aumento del capital, que para que tal fin hiciera dicha institución.

Luis Felipe Pérez Collado

El grupo victorense lo formaban principalmente: Don Luis Felipe Pérez Collado, Don Eugenio Higuera Higuera, Don Bernardo L. Loperena Cobos, Don José Sierra Torres, Profr. Don Arturo Olivares Villarreal, Ing. Don José Rodolfo Higuera Higuera, Don Cruz Medina Villarreal, Don Felipe Beltrán Gracia y otras personas.

 Don Cruz Medina Villarreal.


En aquel tiempo y precisamente el 3 de octubre de 1949, cuando la sucursal del Banco de Matamoros, S.A., abrió  sus puertas al público, solo dos sucursales de bancos particulares operaban en Ciudad Victoria, la del Banco Ganadero, S.A., y la del Banco Mercantil de Monterrey, S.A., por lo cual, la sucursal del Banco de Matamoros, S.A., vino a llenar una necesidad, acorde con el crecimiento económico de nuestra ciudad.



 Ing. Rodolfo Higuera Higuera


El hecho de que el Banco de Matamoros, S.A. perteneciera desde aquella época a la Cadena Internacional, permitió al grupo de victorenses vincularse a esta gran familia. El espíritu de comprensión, cooperación  y liberalidad del Consejo de Administración  del Banco de Matamoros y de la Cadena Internacional, así como la ayuda moral económica y técnica , que ambas instituciones prestaron al Consejo Consultivo de la nueva sucursal, fueron factores decisivos,  junto con la confianza depositada por el público, para su crecimiento rápido y seguro.

Primer Consejo Directivo del Banco de Victoria, Sr. Carlos A. Montemayor, Rodolfo Higuera Higuera, Luis Felipe Pérez Collado, José Sierra Torres, José Villarreal Tello, Prof. Arturo Olivares Villarreal, Aroldo Filizola Pier, Cruz Medina Villarreal.


Al cabo de cinco años, el grupo victorense, basado en ofrecimientos hechos por el Consejo de Administración  del Banco de Matamoros, solicitaron de éste, su independencia económica, para crear mediante el traspaso de la sucursal de un banco matriz. Dando muestras de un desinterés poco usual en este tipo de transacciones, el Banco de Matamoros no solamente accedió a lo propuesto sino que prestó valiosa ayuda y siempre  a la sombra de la Cadena Internacional, quedó legalmente constituida la nueva sociedad, con el nombre de Banco de Victoria, S.A., el día 19 de agosto de 1954, bajo el Acta Constitutiva número 589 de la Notaría Número 48 del Lic. Pedro R. Etienne Lafón, con un capital autorizado de $3,000.000.00 y $1,500.000 pagados en 1.500 acciones con 83 accionistas, todos netamente victorenses.



Asistentes a la inauguración del edficio Banco de Victoria, Evaristo Villarreal, Emilia de Martínez Quintero, Doña Ma. Fidelfa Cantú de Pérez Collado, Carmen Terán de Higuera, Jesús Montemayor.



No podemos menos que recordar y agradecer a las personas que en forma directa o en representación de sus respectivas organizaciones, intervinieron en forma desinteresada, leal y amistosa, el cariño a la ciudad y lograr su engrandecimiento para los victorenses, con objeto de conseguir sus anhelos, Don Alfonso Díaz Garza, Presidente de la Cadena Internacional, Don Rubén A. Martínez, Presidente del Consejo de Administración del Banco de Matamoros, S.A., y el Sr. Ing. Don Marte R. Gómez Segura, quien con sus gestiones ante el Secretario de Hacienda, obtuvo la concesión para que el Banco de Victoria, S.A., pudiera operar, a tantos años transcurridos no empañan el reconocimiento y agradecimiento debido tanto a  las personas nombradas, como sus asociados y colaboradores. El Banco de Victoria, S.A. y a nuestra ciudad les dieron las más expresivas gracias.

Emotivo Mensaje de Don Luis Felipe Pérez Collado durante la Inauguración del Banco de Victoria


El día 10 de septiembre de 1954, el Banco inició operaciones, desde entonces   vicisitudes favorables  y adversas influyeron  en su desenvolvimiento, pero pese a condiciones económicas negativas algunas veces, la proliferación de la competencia en una ciudad pequeña como la nuestra en aquellos años, donde  vimos  abrir sus puertas en forma sucesiva sucursales de los más grandes bancos del país, nuestro crecimiento ha sido seguro e inalterable. Nos cabe la satisfacción de haber  contado  con un edifico que es motivo de orgullo y símbolo de Ciudad Victoria, de haber seleccionado una clientela sana y escogida, que  honró con su confianza  y a la cual se le sirvió  con el mayor esmero posible, haciendo el Banco de Victoria, S. A., el que mayor porcentaje tenía en depósitos y créditos en la ciudad.


Edificio sede del banco Victoria, posteriormente Unibanco, Banoro Bancrecer y Banorte.

Expresaban los fundadores “La región tiene a la fecha, como se acaba de  ver en nuestro estudio, una economía aun no desarrollada. Nosotros como ciudadanos y banqueros tenemos fe y confianza en ella,  ya que nuestro trabajo no es individual, ni aislado, nos respaldan todas las instituciones integrantes de la Cadena Internacional que están con nosotros representado hasta los lugares más alejados de nuestra República. El Banco de Victoria está orgulloso de su asistencia, contamos con su ayuda moral y material para coadyuvar el desenvolvimiento de esta región en la medida que ella nos lo demanda”.
Antecedentes de los servicios y comunicaciones en la región central, que comprende Ciudad Victoria. Desde 1856 opera el servicio telegráfico de Victoria, San Luis Potosí y México, el 24 de octubre de 1883 se cerró la comunicación con el puerto de Tampico y desde luego se incorporó a la red nacional.
4 de octubre de  1880 pasa por esta ciudad la primera locomotora en su tránsito de Tampico-Monterrey, inaugurado la red ferroviaria más importante en el Noreste mexicano, el edificio de la estación se inauguró en 1883, quedando la ciudad incorporada a la red ferrocarrilera nacional.

Primera Locomotora


El 24 de mayo de 1883 se firma el contrato entre el Gobierno del Estado y la Compañía Telefónica Mexicana, lo que nos permite quedar incorporada a este servicio.
El 5 de febrero de 1901 se inició deficientemente el medio eléctrico, antecedente de lo que hoy es la Comisión Federal de Electricidad.
La comunicación por medio de guayines, carretas y carretones, fue una verdadera necesidad al cubrir el servicio de carga y pasajeros por brechas y caminos vecinales carreteros, ya que era imprescindible este medio de transporte.
Sin embargo hay que recordar que los gobiernos del Ing. Alejandro Prieto Quintero y Lic. Guadalupe Mainero Juárez, iniciaron un ambicioso proyecto que al paso de los años, es decir, a mediados del sigo XX, nos permitiría  con gran facilidad, recorrer por carretera y otras vías en poco tiempo grandes distancias, que a finales del siglo XIX significaban un reto, que solo la visión de aquellos gobernadores, imaginaban resolver.
Victoria en 1949 contaba con 68,500 habitantes. En 2011 rebasamos los 320,000 pobladores.           
El Henequén se Inició en Tamaulipas con Don Bernardo Zorrilla y Beltranilla, sembrando 99 hijuelos, lo que le permitió a la zona centro vivir de la explotación durante más de 80 años.
Gobernaba el Estado en 1949 el General Raúl Gárate Legleú.
Presidia la Junta de Administración Civil de Victoria, Don Donato Saldivar de la Fuente.

Presidente de la junta de administración civil de Victoria Don Donato Saldivar de la Fuente.


El salario mínimo en 1957 era de $9.13 en zona urbana y de $7.26 para la zona rural.
Los antecedentes nos permiten realizar la evaluación de los servicios bancarios y financieros de la región, basándonos en el firme crecimiento colectivo del área citadina y un equilibrada canalización de los recursos del orden federal, estatal, municipal y los generados por las actividades productivas y comerciales propios de una comunidad pujante.

Sr. Don Felipe Pérez Collado y Sra. María Fidelfa Cantú de Pérez Collado.



El Banco de Victoria, S.A., funcionó hasta los años 1985-1987, cuando el Consejo de Administración entra en negociación primero con UNIBANO que tenía su matriz en Mexicali, B.C., luego BANORO, enseguida con BANCRECER, para terminar siendo absorbido por BANORTE, siempre cumpliendo eficientemente su función, dejando asentado en el historial socio-económica de Tamaulipas, el esfuerzo de un puñado de hombres orgullosamente victorenses, encabezados por el nunca bien recordado Don Luis Felipe Pérez Collado, quien hereda a su familia, el fuerte compromiso de seguir con la tradición de mejorar las condiciones económicas de la región.  

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