martes, 1 de diciembre de 2015

Basílica de Nuestra Señora del Refugio.
PATRIMONIO HISTÓRICO Y ARTÍSTICO EDIFICADO DE  VICTORIA

La  Ex - Catedral de Nuestra Señora del Refugio



           Con la llegada de Don José de Escandón para fundar la “Villa de Santa María de Aguayo” en  la bocana del río, donde brotan las cristalinas y benditas aguas de “La Peñita”; los indios pisones y janambres, pelearon la posesión de su territorio y asolaron constantemente a los colonizadores, quemándoles sus jacales y robándoles sus animales, obligándolos a trasladarse por temor y seguridad cuatro leguas al oriente de Tamatán, lo que es hoy, la “Plaza de Armas”, el predio de residencia de la Autoridad Civil y Militar, a cargo del  Capitán de Justicia Mayor, Don José Luis de Olazarán, al Norte de la plaza; al Oriente el lugar para edificar el centro religioso (Basílica del Refugio), además de destinar un lugar para el  “Parián” o mercado.  

1895 Plano de Ciudad Victoria

            Originalmente la iglesia de Aguayo estaba destinada a rendir culto a la “Virgen de la Purísima Concepción”, administrada por los religiosos de Guadalupe, Zac., hasta su salida en 1766, sustituidos franciscanos; luego en 1773 sería dependiente del Obispado de Linares. 

            Señalamos que el jacal principal y las enramadas fueran sustituidas por una edificación  rústica, más formal, instalándose la pila bautismal a instancias del Obispo Antonio Bustamante Castillo, pastoral en 1781,además  se dotó de un lienzo con la imagen de “Juan Bautista bautizando a Jesucristo”, donde con satisfacción constató  el funcionamiento de una escuela parroquial para los niños, a cargo del maestro José Marcelo Fernández; meses después la nueva iglesia tenía dos modestas naves, una capilla de crucero, sacristía anexa y coro; edificación sostenida por vigas en la techumbre.

Costado Norte de la basílica


           En 1847 siendo Gobernador en sus últimos períodos el Gral. Don Francisco Vital Fernández Vergara, presentó una iniciativa para construir un nuevo edificio parroquial de mayores proporciones, capacidad y moderno, de acuerdo a los avances de la ciudad, una época difícil, pues las luchas internas y la invasión norteamericana en esas fechas, las condiciones económicas estaban sumamente mermadas en la iglesia por las obligadas “cooperaciones” a las fuerzas en guerra, otorgadas por los párrocos y arcas debilitadas de la administración estatal; a pesar  de contar con permisos correspondientes de las autoridades del Obispado de Linares, los proyectos, diseño de una planta y tres naves, sacristía anexa, dos torres del campanario, esto representaba una cotización prohibitiva  por los $11, 200.00, todo un verdadero capital que impidió  que este ambicioso proyecto se llevara a cabo; insistimos que eran tiempos de lucha, descalabros, inestabilidad política y económica: pueblo, iglesia y  gobierno sin recursos; el ansiado proyecto  del constructor Juan B. Lesparres quedó pendiente.

Visión del 9 Morelos


En 1861 el Papa Pío IX ordena la creación del Vicariato Apostólico de Tamaulipas, deslindándolo de la mitra de Nuevo León, erigiéndose el Obispado  de Tamaulipas, designado por bula papal al Dr. Ignacio Montes de Oca y Obregón, Primer Obispo, que cubrió hasta 1878, iniciando antes de partir la construcción de un nuevo edificio digno de esta investidura; En esa fecha la advocación del templo estaba dedicada a la Virgen de Nuestra Señora del Refugio; paralelo al inmueble   se instituyó el “Colegio Seminario”, casa cedida por el Gobernador Servando Canales, quedando al frente el presbítero Don José de Jesús Montemayor, bajo el lema “Antes Colegio que Catedral”, la manzana entre 8 y 9, Matamoros y Morelos estaba destinada para el Obispado y sus anexos, donde hoy se levanta majestuoso el Palacio Federal desde 1947.   

El edificio fue sede de la Primera Catedral, trabajos iniciados en 1880 concluyéndose en 1896. En 1882 se colocó el reloj de cuatro caras, en 1886 llega el lienzo de Nuestra Señora del Refugio con marco de rococó de hoja de oro.

Grafica 9 Hidalgo (1930)

El 26 de octubre de 1895  la parroquia se consagra Catedral, aún sin el capulín de la  torre, ni el frontispicio: la  construcción propiamente se concluye en 1920.
       
En 1923 el Obispo Don Guadalupe Ortiz y López  traslada el Obispado al Puerto de Tampico 

DESCRIPCIÓN ARQUITECTÓNICA 

Su fachada es aplanada, muros de sillar de 70 cm. de ancho, cubierta  armadura de madera y lámina acanalada, de dos aguas; destacan arquitectónicamente en el frontal principal, jambas, arcos, columnas, entablando y frente de sillares labrados, frisos decorados en argamasa.

Toma de Juna B. Tijerina e Hidalgo (1930)


La nave tenía un cielo de madera, fue cambiado por un cielo falso de yeso, en el Altar Mayor estaban: la Virgen del Refugio, San Pedro y San Pablo en dos nichos laterales, era un altar de madera tallada cambiado por uno de mármol.

La planta del templo-basílica son pilastras, sillares de piedra dura, tiene coro y una capilla del lado de la epístola; en su interior: retablos, pinturas de caballete, esculturas, menajes y objetos litúrgicos; en el exterior  tres niveles de campanarios y reloj de cuatro caras.

Vista aérea  del Kiosco, Teatro, Palacio y Basílica

El ilustrísimo Obispo Ignacio Montes de Oca inició la obra en mínima parte,  se considera a Don Eduardo Sánchez Camacho, nombrado el 27 de febrero de 1880, Segundo Obispo de la Diócesis de Tamaulipas, responsable de su construcción, propiamente a él se debe su mayor avance, a pesar de su pensamiento heterodoxo, pues se oponía a la aparición y coronación de la Virgen de Guadalupe, terminó su comisión en 1896, retirándose a su “Quinta El Olvido”.
     
     En 1900 casi se culminaba la construcción del techo cónico de la torre, ya bajo los auspicios de del Obispo Filemón Fierro y Terán; en esas fechas se adquiere e instala un órgano en su interior, para 1920 se concluye la edificación del templo, aún cuando ya se había trasladado la sede del Obispado a Tampico.      

     El templo conserva con orgullo las ideas de remodelación del C. Arq. Enrique León de la Barra Santacilia, quien le da un moderno toque artístico, sin perder el sentido religioso, como una participación honoraria de su parte    

En 1964 Don José de Jesús Tirado y Pedraza cambió la sede del Obispado al Templo del Sagrado Corazón de Jesús, por ello se le designó Basílica.

En la Plaza Hidalgo desde antaño se acostumbró que en los paseos dominicales y en fechas especiales mientras la Banda de Música del Estado deleitaba a los asistentes con su música, las mujeres caminaban contra el movimiento de las manecillas del reloj de la Catedral y los hombres en sentido inverso, es decir con el correr natural de las ahujas, propiciando los primeros encuentros y sonrisas, como entretelón de los posibles encuentros de amistad primaria.

En nuestra investigación de campo, recorrimos el sector  de los fieles y recibimos de algunos vecinos los comentarios que a continuación transcribimos: Añoran el tañir de las hermosas y sonoras campanas cuando llamaban a misa, denuncian que el edificio ha sido descuidado en su interior y exterior, sugiriendo mayor mantenimiento; agregan que las pilas de “”agua bendita” tienen una cenefa arriba destruida y sucia, mencionan que las misas se celebran casi a oscuras y en tinieblas, ya que las velas y veladoras deben encenderse, principalmente el Sagrario rojo a que estábamos acostumbrados y que ignoran porqué la veladora del Sagrario no se enciende como en años anteriores; nos recuerdan que el significado de la luz  es para darle claridad a nuestro Señor; comentaron que las misas de las 7:00 no inician a tiempo retrasándose algunos minutos, obligando a los feligreses continuar sus trabajos ordinarios después de la 7:30, indican también que bancas, reclinatorios y el interior necesitan “una manita de gato”.

Nuestra Señora de Refugio (2010)

Para finalizar, nos recuerdan que ya no se efectúan el “ofrecimiento de flores” de las niñas, en  Mayo y ni las ofrendas al “Sagrado Corazón de Jesús” en junio. OBSERVACIONES QUE PASAMOS PARA QUIEN CORRESPONDA.

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