martes, 16 de febrero de 2016


“LAS MUJERES EXTRAORDINARIAS DE TAMAULIPAS EN LA HISTORIA”
1748-1950



Doña María Josefa Llera y Bayas de Escandón

            Segunda esposa de José de Escandón y Helguera, primer Conde de Sierra Gorda, con quien contrajo matrimonio en Querétaro en enero de 1737. Fue hija de Santiago de Llera y Ruvalcaba, regidor del Santo Oficio de Querétaro y de Isabel de Bayas, ambos de opulentas familias.

            Doña María Josefa heredó de sus padres cuantiosa fortuna, procreó a siete hijos que fueron: María Ignacia, Manuel Ignacio, Ignacio Vicente, Mariano Timoteo, Francisco Antonio, Josefa María y María Josefa. Ninguno tuvo descendencia.

            Radicó en la casona del Conde en Santander, hoy Jiménez, donde falleció el 14 de marzo de 1762. Don José de Escandón y Helguera fundó la primera Villa en el Provincia del Nuevo Santander. “Llera”, bautizada así en su honor, el 25 de diciembre de 1748.
 Dictó su testamento juntamente con el de su esposo en Santander.

Don José de Escandón y Helguera


Doña Agapita Ortiz Martínez de Méndez

            Heroína Tamaulipeca. Nació en Santillana, hoy Abasolo, en 1803 siendo hija de Don Gabriel Ortiz y Doña Brígida Martínez. Se mudó la familia Ortiz, de Santillana a Santo Domingo de Hoyos, actualmente Hidalgo. Contrajo matrimonio en primeras nupcias con José María Morelos de quien enviudó y casó en segundo matrimonio con el ranchero Pedro José Méndez padre, quien fue Diputado local en 1830. Fue madre del héroe tamaulipeco Gral. Pedro José Méndez Ortiz y de Gabriel de los mismos apellidos,  quien también se consagró a la causa republicana contra los franceses. Doña Agapita enviudó en 1853 de su segundo esposo y se dedicó a sus ranchos y familia, distinguiéndose por su valor ante el allanamiento e incendio de su casa y de las depredaciones de los franceses, apoyando siempre a su hijo hasta su muerte heroica en Tantoyuquita, Mpio. de Cd. Mante el 23 de  enero de 1866.

Boda del Gral. Pedro J. Méndez y su Señora Ma. de Jesús Moncayo


Doña Juana Torres Villanueva de Carrera
1864 – 1940
Madre de Cinco Generaciones Revolucionarios

Nació en el rancho San Antonio de Padua, del Municipio de Mineral de Bustamante, Tam., México, en 1864, fueron sus padres el señor Epifanio Torres y la señora Felícitas Villanueva.
Contrajo matrimonio con Candelario Carrera Muñoz, hijo de Dionisio Carrera y Petra Muñoz, originarios de la Hacienda del “Carmen”, San Luis Potosí. Durante los primeros años de matrimonio, vivieron en diferentes puntos del municipio de Mineral de Bustamante, entre ellos: San Antonio de Padua, La Mesa de los Altos, El Aguacate y finalmente en el Rancho “El Polvo”, donde asegura don Candelario que nació su hijo Alberto Carrera Torres en 1889. Sin embargo doña Juana Torres Villanueva, expresó de viva voz, que su hijo Alberto nació en el Rancho “Atarjeas” el 23 de abril de 1878, Doña Juana y Candelario, tuvieron otros hijos de nombre: Eutiquio, Francisco Sulpicio, Fausto, Antonio, Benito y Juana; todos revolucionarios de 1910 a 1918, incluyendo a Doña Juana y Candelario su esposo, de igual manera varios familiares del clan Carrera Torres.

Doña Juana Torres Villanueva de Carrera

Los ranchos “El Polvo y Atarjeas”, distan unos dos kilómetros uno del otro, si tomamos de referencia el de Atarjeas que se encuentra hacia el poniente. Los dos ranchos pertenecían a la jurisdicción de ¨Calabacillas¨, hacienda que era propiedad del español Francisco Ibargüengoitia, establecido en Ciudad Tula, según manifiestos de 1908. Doña Juana Torres Villanueva y su esposo don Candelario, enviaron a su hijo primogénito Alberto a realizar sus estudios a Tula, después de haber pasado sus primeros años entre los ranchos “El Polvo y Atarjeas”, enclavados entre las faldas de la sierra del municipio de Mineral de Bustamante, comunicados estos dos hacia el Norte con el rancho ¨El Aguacate¨, La hacienda del Gavilán, la Villa de Mineral de Bustamante, la hacienda de Santa Ifigenia, la Villa de San Juan de la Miquihuana y los ranchos de Valle Hermoso y la Marcela, ubicados en lo alto de la sierra de Miquihuana, con salida al Estado de Nuevo León , al Sur con la hacienda de Calabacillas y Tula,

Gral. Alberto Carrera Torres

Fue doña Juana Torres Villanueva, la mano conductora de la educación de sus hijos, pues mientras Alberto se preparaba en Tula bajo la tutela del Maestro Manuel Villasana Ortiz, ella continuaba con las actividades cotidianas en el solar familiar, cuando su hijo Alberto empezó a ejercer como maestro en la Villa de San Juan de la Miquihuana, Tam., en 1908-1909. El panorama de vida de la familia Carrera Torres se tornaba diferente y doña Juana tenía que lidiar con el cuidado y conducta de los otros hijos, pues la responsabilidad recaía en ella. Al saber que su esposo Candelario se ganaba la vida en el traslado de mercancías  de Miquihuana a  Tula y en ocasiones hasta San Luis Potosí.
Según datos del C. Marcos Hernández Cervantes, Cronista de Miquihuana, don Candelario y doña Juana, vivieron en la villa entre los años de 1908 a 1910, pues don Candelario trabajaba para el hacendado Don Juan J. Castaños y tenían su solar en donde actualmente se encuentra la Escuela Secundaria “Alberto Carrera Torres”, del lugar. 

Rio Guayalejo en la Villa de Llera


Al levantarse en armas su hijo Alberto Carrera Torres y don Candelario, su esposo, en noviembre del mismo año y después de haber pasado por varios problemas por defender sus derechos y a los campesinos pobres. Doña Juana, siempre apoyó e incluso participaba en las acciones de armas, lo mismo giraba documentos a los subalternos de su hijo Alberto, para buscar las formas de atacar al enemigo, atendió heridos, enfermos, dio protección a soldados de la Revolución que coincidían con la causa, buscaba víveres, armas y se hacía llegar hasta los escondites ubicados en la sierra de Mineral de Bustamante, Miquihuana, Tula y la región, donde se encontraban los guerrilleros de Carrera Torres.
En cierta ocasión se escondió en una cueva llamada  “Del Perro” muy cerca del ojo de agua del rancho “Atarjeas”, pues conocía perfectamente el lugar y los caminos que conducían a las rancherías y pueblos. De la cueva del perro, cerca del  rancho “Atarjeas” en tiempos de la Revolución, salió discretamente por los caminos de herradura, llegó a la hacienda del Gavilán y desde este lugar la escoltó el capitán Ricardo Barrón Pérez, (nativo de Mineral de Bustamante), con su gente, pasando por Santa Ifigenia hasta Miquihuana y de ahí los Coroneles Pomposo Vargas y Juan Bautista Amaya, la  escoltaron a las Joyas de Marcela, donde se encontraban las tropas de sus hijos.
Entre los meses de junio y julio de 1915, fue aprehendida en el rancho el Carrizal de Moctezuma, y enviada a Ébano, S. L .P., en compañía de sus hijos Francisco y Benito, fue entregada al Gral. Gaspar de la Garza, quien los remitió a Tampico, siendo liberada allí por órdenes del general Emiliano P. Nafarrate.
Al fusilar a su hijo, profesor y general Alberto Carrera Torres, en Ciudad Victoria, Tamaulipas, el 16 de febrero de 1917, se encontraba en la ciudad de Tula, Tamaulipas y después de la muerte de su esposo Candelario, (en combate) Eutiquio y Alberto, sus hijos, doña Juana Torres Villanueva, siguió viviendo en Tula, posteriormente se trasladó a la ciudad de San Luis Potosí, S. L. P., donde vivió  gran parte de su vida y murió tranquilamente a la edad de 76 años, el 22 de agosto de 1940, según datos del trabajo, titulado, (Juana Torres Viuda de Carrera, mientras que el historiador Alberto Alcocer Andalón, comenta que murió en 1961, sin especificar el día).



Mujeres como Doña Juana Torres Villanueva, merecen ser recordadas, ponerlas en el pedestal que les corresponde, que sean ejemplo de valor y patriotismo por defender a su pueblo y a la Patria que las vio nacer, para que las nuevas generaciones tomen conciencia de las luchas libradas para gozar del México de nuestros días. 

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